Las chinches no se cogen por falta de higiene: viajan. Una estancia en un hotel, un alquiler o un simple trayecto bastan para traer algunos ejemplares… que se convertirán en una infestación. Así puedes viajar con tranquilidad.
A la llegada: inspeccionar antes de instalarse
Antes de dejar tus cosas, tómate dos minutos para revisar la habitación:
- repasa el cabecero, las costuras del colchón y el somier con una linterna;
- busca pequeñas manchas negras, rastros de sangre o insectos marrones aplastados;
- inspecciona la mesita de noche y los sillones cercanos a la cama.

Durante la estancia: los reflejos correctos
- Coloca la maleta en el maletero metálico o en el baño, nunca sobre la cama o la moqueta.
- Mantén la ropa dentro de la maleta cerrada en lugar de en los cajones.
- Eleva tus pertenencias del suelo en la medida de lo posible.
A la vuelta: cortar de raíz cualquier infestación
Al volver a casa, no metas la maleta en el dormitorio. En el garaje o en el balcón:
- Lava la ropa a 60 °C o pásala por la secadora caliente durante 30 minutos.
- Aspira el interior de la maleta y tira la bolsa.
- Vigila durante las semanas siguientes cualquier signo de picadura.
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