Orugas procesionarias: una plaga urticante clasificada como peligro para la salud

L'équipe AntinuisiblePro · Publicado el 9 de julio de 2026 · 3 min de lectura
Fila de orugas procesionarias del pino avanzando en procesión por el suelo

Cada año, con el regreso del buen tiempo, las orugas procesionarias abandonan sus nidos para formar sus características filas largas. Tras este espectáculo se esconde un verdadero peligro: desde el decreto n.º 2022-686 del 25 de abril de 2022, las procesionarias del pino y del roble figuran oficialmente entre las especies cuya proliferación es nociva para la salud humana. Impulsadas por inviernos cada vez más suaves, ganan terreno hacia el norte de Francia cada año.

Por qué las orugas procesionarias son peligrosas

El peligro no proviene de una mordedura, sino de los pelos microscópicos urticantes que la oruga libera en cuanto se siente amenazada. Estos pelos contienen una proteína, la taumetopoeína, extremadamente irritante. Volátiles, se dispersan con el viento y pueden provocar, sin siquiera tocar a la oruga:

  • picores y erupciones cutáneas graves;
  • conjuntivitis e irritación de los ojos;
  • dificultad respiratoria, tos o crisis en personas sensibles;
  • reacciones alérgicas que pueden requerir consulta médica.

El riesgo es mayor para las mascotas. Un perro que olfatea o lame una oruga puede sufrir necrosis de la lengua y, sin atención rápida, morir. En caso de contacto, no frotes la zona, enjuaga abundantemente con agua y consulta a un médico o veterinario.

Nido blanco y algodonoso de orugas procesionarias colgando de una rama de pino

Pino o roble: cómo distinguirlas

La procesionaria del pino teje nidos blancos y algodonosos bien visibles en los extremos de las ramas de pinos y cedros. A finales de invierno y en primavera, las orugas descienden en procesión, en fila india, para enterrarse en el suelo. La procesionaria del roble permanece en el tronco y las ramas gruesas de los robles, donde forma nidos pegados a la corteza. Su actividad se extiende generalmente de abril a julio, el periodo de mayor riesgo de exposición.

Una expansión preocupante

Durante mucho tiempo confinadas a la cuenca mediterránea, las procesionarias del pino llegan ahora hasta Bretaña, la región de París y Normandía. Ante esta expansión, numerosas prefecturas dictaron en 2024 y 2025 decretos prefectorales que imponen medidas de gestión para limitar la exposición de la población. Notificar los nidos a las plataformas oficiales ayuda a cartografiar el avance de la plaga y a orientar los tratamientos.

Cómo protegerse de forma duradera

Eliminar los nidos no se improvisa: hacerlo uno mismo arriesga dispersar miles de pelos urticantes. Existen varias soluciones según la temporada:

  1. La retirada de nidos: extracción mecánica de los nidos por un profesional equipado, en otoño e invierno.
  2. La trampa de collar (ecotrampa): colocada alrededor del tronco, captura las orugas durante su descenso en procesión.
  3. Las trampas de feromonas: instaladas en verano, capturan las mariposas macho y reducen la puesta de la generación siguiente.
  4. La lucha biológica: favorecer a los herrerillos con cajas nido, depredadores naturales de las orugas.

Dado el riesgo sanitario, es mejor confiar el diagnóstico y el tratamiento a expertos. Descubre nuestros servicios de control de plagas y nuestros productos de protección adaptados a tu jardín y tus árboles.

¿Has visto un nido en tus pinos o robles? Contacta con nuestros expertos para un diagnóstico gratuito y una intervención segura antes de que empiece la procesión.

orugas procesionariasprevenciónsaludjardín

¿Un problema de plagas?

Nuestros expertos actúan rápido y de forma duradera. Solicita un diagnóstico gratuito.

Solicitar presupuesto gratuitoNuestros servicios

Volver al blog