Ante una infestación de chinches o de cucarachas, la tentación de un producto «milagroso» comprado en un mercadillo o por internet es fuerte. Puede ser mortal. En un boletín de vigilancia publicado el 13 de abril de 2026, la Anses (agencia sanitaria francesa) alerta sobre la circulación persistente del Sniper 1000 EC DDVP, un insecticida prohibido desde 2013 y causante de un número creciente de intoxicaciones en Francia.
Un producto prohibido desde hace trece años
El Sniper 1000 EC contiene diclorvós (DDVP), una molécula organofosforada que bloquea la acetilcolinesterasa, enzima indispensable para la transmisión del impulso nervioso. Es eficaz contra los insectos y lo es igualmente contra el ser humano: el diclorvós es muy tóxico por todas las vías de exposición —inhalación, contacto cutáneo, ingestión—.
Precisamente por ello está prohibido en Francia y en la Unión Europea desde 2013. Ningún producto a base de diclorvós puede venderse ni utilizarse legalmente para tratar una vivienda.
Intoxicaciones en fuerte aumento
Las cifras publicadas por la Anses son inequívocas. Entre 2023 y 2025, los centros toxicológicos registraron 351 intoxicaciones relacionadas con insecticidas prohibidos, 255 de ellas vinculadas directamente al Sniper 1000 utilizado contra plagas en el hogar.
- 18 casos de gravedad alta, entre ellos 4 fallecimientos.
- 70 % de los casos en la región de Isla de Francia, de los cuales un 20 % en Seine-Saint-Denis; otros casos en Marsella, Lyon, Limoges y los territorios de ultramar.
- El 60 % de las personas intoxicadas son mujeres, a menudo quienes aplican el producto en la vivienda.
Los síntomas descritos son respiratorios, digestivos, neurológicos o neuromusculares. El peligro se agrava por el modo de uso: el producto se pulveriza en espacios cerrados —dormitorios, colchones, rodapiés—, allí donde la concentración de vapores tóxicos sube más rápido y donde después se duerme durante horas.

Por qué siguen circulando estos productos
El Sniper 1000 se vende en mercados informales, bazares y plataformas de internet, al margen de todo control. Desde 2023, la autoridad francesa de represión del fraude (DGCCRF) ha inspeccionado más de 500 comercios y sitios de venta en línea y ha incautado cerca de 400 frascos en 23 establecimientos. Aun así, los frascos siguen circulando.
El motivo de fondo es conocido: las chinches resisten hoy a casi todos los insecticidas de venta libre. Los particulares tratan, fracasan, vuelven a tratar y acaban recurriendo a productos cada vez más concentrados, hasta cruzar la línea de lo ilegal. El reflejo es comprensible; también es el más peligroso. Para saber qué se puede comprar y usar legalmente, consulte nuestra guía sobre cómo elegir productos antiplagas para el hogar.



