En el pequeño pueblo de Ermenonville-la-Grande (Eure-et-Loir), unas veinte viviendas de un mismo barrio residencial se enfrentan desde mediados de julio de 2026 a una invasión de hormigas de una amplitud sin precedentes. Reportada por Le Parisien el 16 de julio de 2026, y luego retomada por Ouest-France, L'Écho Républicain y Le28.tv, la situación ha convertido un barrio hasta entonces tranquilo en un verdadero "hormiguero": enchufes eléctricos, interruptores, cisternas, salpicaderos de coches, cocinas, terrazas... los insectos se infiltran por todas partes. Para Antinuisible Pro, esta noticia es emblemática de un mecanismo que se olvida con demasiada frecuencia: las sucesivas olas de calor del verano de 2026 desencadenan mecánicamente pululaciones de insectos que toman las viviendas humanas como refugio.
Lo que ocurrió en Ermenonville-la-Grande
Ermenonville-la-Grande es un pueblo de unos 330 habitantes situado en el norte de Eure-et-Loir, en la región Centro-Valle de Loira. Según los artículos de prensa publicados entre el 16 y el 22 de julio de 2026, es un barrio residencial reciente, construido hace unos veinte años sobre antiguas tierras agrícolas, el que concentra la mayor parte de los reportes: 22 a 30 casas afectadas, a veces chalés enteros cuyos habitantes ya no logran utilizar su cocina ni su baño.
El episodio de canícula de mediados de julio de 2026 (picos de 36-38 °C en el departamento, alerta naranja por canícula en la región Centro-Valle de Loira) sirvió como detonante. Le Parisien cita así el testimonio de Lilie, residente: "Salen de todas partes, ¡es una pesadilla! El municipio se ha convertido en un verdadero hormiguero." Otra vecina, Ariane, resume la impotencia de los tratamientos comerciales: "Tratamos, se calma un día y vuelve a empezar." El alcalde, Fabrice Pelletier, confirma: "Es verdad que es inmundo."
Fuente: "Ça sort de partout": à Ermenonville-la-Grande, tout un quartier en proie à une invasion de fourmis réveillées par la canicule, Le Parisien, 16 de julio de 2026.
Una residente llamada Simona cavó su jardín y descubrió, a 30 cm de profundidad, una verdadera "metrópolis subterránea": una red de galerías, miles de huevos y varias cámaras de cría, según el relato recogido por L'Écho Républicain. Esta observación es coherente con la biología de la especie: la hormiga negra de jardín (Lasius niger), la especie más común en Francia, construye en pocos años colonias de varios miles de individuos cuya red de galerías puede alcanzar varios metros cuadrados.

La especie responsable: la hormiga negra de jardín
La identificación fue confirmada por varios expertos, entre ellos Guillaume Géranton (sociedad Eden Vert 3D) citado por Le Parisien y Ouest-France: se trata efectivamente de la hormiga negra de jardín (Lasius niger), y no de una especie exótica invasora como la hormiga eléctrica que preocupa en el litoral varés. Es un punto importante: la invasión de Ermenonville-la-Grande es un fenómeno local de pululación desencadenado por las condiciones meteorológicas, no la llegada de una nueva especie.
Algunas características útiles para entender la situación:
- Tamaño: obreras de 3 a 5 mm, reinas de hasta 9 mm, color pardo-negro uniforme.
- Hábitat: praderas, jardines, bordes de setos, pies de muro, pavimentaciones. El nido está en tierra, bajo una piedra, una losa, una maceta, o directamente en el césped.
- Alimentación: omnívora oportunista — melaza de pulgones, néctar, insectos muertos, migas, sustancias azucaradas en las viviendas. Es lo que las atrae a las cocinas en verano.
- Reproducción: un único vuelo nupcial anual, generalmente en julio-agosto (vuelo de hembras aladas y de machos), que coincide precisamente con el período del episodio de Ermenonville-la-Grande.
- Picadura: la picadura es rara (la hormiga negra muerde más que pica) pero puede provocar reacciones locales — rojez, hinchazón, picor — sobre todo en personas sensibilizadas.
- Longevidad de la colonia: una reina vive hasta 15 años, lo que explica que un problema desatendido un año pueda agravarse al siguiente.
Por qué la canícula lo cambia todo
La canícula no crea a la hormiga: ya está presente en el suelo, en toda Francia, en densidades que pasan desapercibidas la mayor parte del tiempo. Lo que el calor modifica es el equilibrio entre la colonia y su entorno:
- Estrés hídrico: el calor seca las capas superficiales del suelo, y las hormigas descienden más profundo — o suben a las viviendas buscando humedad. Es el mecanismo principal en juego en Ermenonville-la-Grande.
- Búsqueda de alimento: la vegetación abrasada priva a las hormigas de la melaza de pulgones y del néctar. Se replegaran sobre fuentes concentradas: papeleras, cuencos de animales, migas en las cocinas.
- Enjambrazón: los vuelos nupciales de julio-agosto liberan cientos de alados que se infiltran por las ventanas y las puertas abiertas por la noche para refrescarse.
- Coherencia de la red: un nido instalado bajo una pavimentación sobre lecho de arena (caso típico de las construcciones de los años 2000) se mantiene a una temperatura estable mientras la superficie arde: la colonia prospera en lugar de frenarse.
El resultado es inapelable: allí donde se veían "algunas hormigas" cada verano, uno se encuentra con varios miles de individuos visibles por día, y esto hasta el final del veranillo de San Martín. Sin intervención dirigida, la colonia permanece en su lugar y el fenómeno se reproduce al año siguiente, amplificado.



